jueves

Andarina. La perra que volvió a andar

 Detrás de los 700 animales de la perrera municipal hay una historia en la que cada vez se dan más casos de atropellos. Uno de ellos es el de Andarina, una perra 'normal, simpática' y que hace frente a su discapacidad.

Andarina, con otros dos compañeros en la perrera municipal. (Foto: MARTIÑO PINAL).

Es posible que ni siquiera haya cumplido un año de vida pero en su historia no falta el abandono, el sufrimiento ni, en la medida en que se lo permita su condición de perra, el espíritu de superación. Hay en su existencia un antes y un después que se remonta dos meses atrás, cuando fue atropellada en una carretera de la ciudad. 'Creo que fue en O Viso, aunque tampoco me acuerdo con exactitud porque hay tantos casos que ya se mezclan', dice Rosa Jarrín, responsable de la Protectora de gatos y perros (Progape).

Tras el accidente, el animal estuvo tirado un tiempo en una cuneta, dado por muerto hasta que alguien avisó a la protectora al percatarse de que todavía se movía. Ahí empezaron los cuidados, tras los que la veterinaria concluyó que la perra se había quedado sin movilidad en las patas traseras.

Sin embargo, su vitalidad hacía necesario facilitarle los movimientos, dado que 'si arrastrase la parte de atrás se le formarían heridas', explica Jarrín. Por eso la perra lleva, amarradas con un arnés, unas ruedas que le dan libertad de movimiento, sorprendiendo incluso a sus cuidadoras. 'Se comporta como si no llevase la 'silla', que tiene las ruedas hacia dentro para que no vuelque. Yo creo que nunca se dio cuenta de que es paralítica, no para quieta', dice Jarrín. Con esas cualidades, el nombre de la perra estaba cantado: Andarina.

Aunque este caso es uno de los de consecuencias más graves, la perrera municipal recibe cada vez más perros atropellados. Por fortuna para ella, las peripecias de Andarina tendrán un final feliz: se mudará a Alemania para ser adoptada por una mujer 'que ya tiene varios perros en una situación similar'. Otros 700 animales esperan en la perrera su particular 'happy end'.

sábado

Una firma de Ferrol pone en marcha un taxi para perros

El nuevo servicio de transporte comenzará a funcionar este mes


El mundo de los servicios para mascotas crece como la espuma. Además de peluquerías, residencias y hasta guarderías caninas, ahora en Galicia ha surgido también el taxi dog, un servicio de taxis para perros creado por la empresa ferrolana Hair Dog.

Juan Chedas, socio de la firma, profesor de la Facultad de Veterinaria de Lugo y peluquero canino con muchos años de experiencia a sus espaldas, explica que este peculiar servicio comenzará a funcionar para las zonas de Ferrol y A Coruña a mediados de este mes de abril. «Además, mediante el método de franquicia, esperamos que el taxi dog pueda llegar también muy pronto a las otras provincias gallegas y al resto de España», apunta el peluquero.

Según explica Chedas, los taxis convencionales solo están obligados a transportar perros lazarillos y, aunque en Ferrol buena parte de los conductores del gremio acceden a llevar canes, no siempre es fácil dar con ellos de forma inmediata. De ahí que al peluquero canino se le ocurriese la idea de poner en marcha el taxi dog, una furgoneta pintada en amarillo -imitando el estilo de los taxis norteamericanos- que cuenta en su interior con un canil para perros grandes, mientras que los pequeños pueden viajar en sus propios transportines.

Pero este no es el único servicio que Hair Dog estrenará a mediados del mes de abril. También para entonces planea inaugurar las dos primeras peluquerías caninas móviles de la comarca. Se trata, en realidad, de dos vehículos tipo ambulancia, cuyo interior ha sido adaptado para poder lavar, cortar y secar el pelo a docimilio, sin necesidad de moverse de casa.

«Hoy en día, la gente busca mucho la comodidad, y eso es, precisamente, lo que pretendemos ofrecer a nuestros clientes con estos nuevos servicios», apunta Juan Chedas, quien dice no tener miedo del futuro que les espera a los dos negocios. «Yo en eso soy muy optimista. Si funcionan, estupendo, y si salen mal, pues tampoco pasa nada, pero al menos hay que intentarlo».

lunes

Perro herido acude solo al hospital


Un inusual paciente apareció ante la vista de los médicos del Hospital Regional de San Juan en Nuevo México, Estados Unidos. Cuando se abrió la puerta automática de la sala de emergencia entró un perro que tenía una herida punzante en una pata y algunos raspones en el hocico.

Increíblemente el perro fue reconocido por sus verdaderos dueños cuando apareció en los medios. Scottie fue trasladado del hospital a un refugio para animales perdidos donde lo alojaron y le curaron las heridas (ninguna de vida o muerte). Randy Jukes explicó que su perro estuvo perdido varios días.
El dueño, que había puesto volantes por la calle para encontrar a su perro, no había recibido ninguna noticia. Sin embargo una mañana se sentó a desayunar, abrió el diario y lo vio en primera plana.

jueves

Un perro salva a sus dueños de morir en el incendio de su casa en Lorca

El fuego se origino en una casa de la calle Horca del barrio del Calvario a primera hora de la mañana por causas que aún se desconocen


Un perro ha salvado hoy la vida de sus dueños en Lorca, al avisarles con sus ladridos y golpeando una puerta, de que la vivienda en la que dormían estaba ardiendo, pese a lo cual dos de los miembros de la familia han resultado intoxicados por inhalación de humo.
La concejala de Seguridad de Lorca, Belén Pérez, ha informado de que la acción de la mascota, un pequeño ejemplar de yorkshire llamado "Lucky", ha permitido que los cinco miembros de la familia pudieran abandonar a tiempo la vivienda, situada en la calle Horca, que ha quedado arrasada por las llamas.
Pérez ha destacado que el perro también "ha salido ileso del incendio" y ha reiterado que "les ha salvado la vida a sus dueños".
Ha recordado que el fuego ha sido "aparatoso" y que ha terminado con la vivienda apuntalada y la familia desalojada.
El suceso ha tenido lugar a las 7:37 horas por causas que se desconocen y que están siendo investigadas, y los bomberos han controlado las llamas media hora después.
Los damnificados han sido realojados en la casa de un familiar, donde están recibiendo asistencia psicológica.

sábado

El perro Tak, salva la vida de un compañero

     El día 3 de febrero se presentó en la clínica veterinaria ‘Valcan’ de O Barco, ( O Barco de Valdeorras, Ourense), un hombre con un pequeño cachorro de 6 meses y 3 kilos de peso, llamado Pipa.

Pipa, al que su dueño quiere mucho, y cuya raza es una mezcla de caniche y Shi-Tzu, venía en un decadente estado de salud y se lo dejó a los veterinarios diciéndole a ver que podían hacer por él. El pobre Pipa apenas podía andar, no comía y tenía una anemia galopante, los veterinarios decidieron que lo más inminente era una transfusión de sangre, hacía falta un donante sano, vigiroso y bien cuidado, vacunado y desparasitado. Pensaron en el momento en Tak, un pastor alemán de pura raza que reunía todas las condiciones, por otra parte, Tak, siempre está dispuesto a salvar vidas.

Puestos en contacto con Tak y su amo, la respuesta fue inmediata y positiva. ¿Dónde está el paciente?, vamos para allá.

En la entrada de la clínica, Tak, a pesar de las prisas, perdió unos segundos en subirse a la báscula y hacer la pesada de costumbre (43 kilos), el amo le increpó: vamos que está en peligro la vida de un compañero.

Una vez dentro de la consulta, Tak se pone a disposición de los veterinarios con una mirada que sin duda alguna decía: soy todo tuyo, haz lo que tengas que hacer.

Lo subieron a la mesa y se procedió a preparar la transfusión, medio litro de sangre consideraron más que suficiente dado el tamaño de Pipa.

Resultó todo un éxito el proceso, ya que era muy importante que el donante permaneciera quieto en todo momento y así fue. Su mirada era inquieta pero sabía que su buen comportamiento era importante. Finalizando a las 12,00 horas de la mañana y a las 20,00 horas, Pipa ya estaba juguetón, comiendo y moviendo el rabo en señal de agradecimiento.

La noche la pasó en la clínica y por la mañana fue avisado su dueño para que pasara a recogerlo, demostrando su emoción al ver el cambio que en 24 horas había tenido su querido perro.

P.D.: El donante Tak fue obsequiado con un paté especial para recuperar los glóbulos rojos que con gran cariño le había donado a Pipa. En este caso, Tak se quedó sin el clásico bocata de jamón o chorizo, ya que no le es bueno para su organismo. Estoy seguro que cuando se vuelvan a ver se tratarán como hermanos, hermanos de sangre.

domingo

George, el perro más grande del mundo

   Una gran danés de más de dos metros de largo podría ser el perro más alto del mundo. George, con un peso de más de 50 kilos espera ser registrado en los Récords Guinness, ya que el ganador del título anterior murió de cáncer en agosto, según informa el Daily Mail.

   Sus dueños ingleses, David y Christine Nasser, están pendientes de si su mascota de cuatro años llega a sobrepasar la altura del otro perro.



“Es muy, muy especial”, dice David, quien además asegura que el gigante canino consume 50 kilos de comida al mes y duerme solo en su propia cama “queen size”.



David y Christine tienen a George desde cuando tenía siete semanas de edad, pero no esperaban que creciera tanto.


El Dr. William Wallace de la Clínica de mascotas Buena en Tucson, que fue testigo de la documentación necesaria para el récord Guinness, dijo: “En mis 45 años de experiencia de trabajo con perros de raza gigante, sin duda, George es el perro más alto que jamás haya visto”.

`Turco´, un perro abandonado

EL OTRO HÉROE DE HAITÍ




Gracias a `Turco´, los bomberos de Valladolid rescataron a Redjeson Hausteen Claude, de dos años. El pequeño haitiano llevaba dos días bajo los escombros.

Abandonado por su dueño en Tarifa, este labrador estaba al borde de la muerte cuando fue recogido por unos militares. En unos meses pasó de ser un vagabundo a convertirse en el orgullo de un cuerpo de bomberos. Acaba de regresar de Haití, graduado tras salvar 18 vidas.

`Turco´ es un perro andaluz y su historia comienza, como la película de Dalí y Buñuel, con una navaja bien afilada.

En su caso, el tajo fue en el cuello. Sus dueños le extrajeron así el microchip, una práctica muy habitual entre los propietarios de los 150.000 perros que se abandonan en España cada año, tantos como víctimas humanas en el terremoto de Haití. Sin chip, no hay denuncia. El animal pierde su identidad y, casi siempre, perderá la vida. `Turco´, un labrador jovencito, quizá un regalo de Reyes, vagabundeó no se sabe cuánto tiempo por las afueras de Tarifa, en pleno verano de 2008, y acabó en un campo de maniobras. Lo recogieron unos militares que hacían ejercicios de tiro, muerto de sed, hecho un saco de huesos, lleno de pulgas y parásitos. Y con un pedruscazo en el hocico que todavía supuraba, cortesía de otro `amante´ de los animales. Turco estaba tan traumatizado que olvidó cómo se ladraba, como un niño que enmudece por los malos tratos. Un año después de su odisea, el perro seguía sin poder articular un guau.

Así fue como Turco se cruzó en la vida de Cristina Plaza Jorge, una soldado profesional de 22 años, vallisoletana, destinada en Ceuta. «Me llamaron los compañeros que lo habían rescatado. Sabían que me estaba costando adaptarme, que me sentía sola y le había dicho a todo el mundo que quería un perro. Me mandaron una foto por el móvil. Parecía pequeñito, aunque resultó ser un grandullón. Y estaba flaquísimo. Me enamoré. Crucé el Estrecho en el ferry, me fui a ver al veterinario de Algeciras donde lo habían dejado y me lo llevé a casa.»

`Turco´ se recuperó de sus heridas gracias a los mimos de Cristina. Y recobró la alegría, pues la nobleza nunca la perdió. «Es el perro más juguetón del mundo. Incansable. Lo que más le gusta es correr por la playa. Le puedes tirar un palito cien veces, que cien veces irá a por él y te lo traerá.» Vivieron juntos ocho meses felices. Ganó peso, aunque seguía sin ladrar. Una mañana cayó una tromba de agua: 160 litros por metro cuadrado. Y la casa de alquiler de Cristina, una planta baja, se inundó de tal modo que era inhabitable. «Rezumaba tanta humedad que tuve que volver al cuartel. Como allí no podía tenerlo, lo llevé a casa de mi madre en Castronuevo de Esgueva, un pueblo de Valladolid.» Allí, Turco conoció la nieve. Pero el destino le tenía reservada una nueva sorpresa. El perro rescatado de la muerte por unos soldados de buen corazón iba a tener ocasión de demostrar su generosidad y devolver el favor. Con creces.

El sobrino de una vecina, bombero del grupo de especialistas en rescates de la Junta de Castilla y León, lo vio corretear por el pueblo e intuyó enseguida que aquel chucho alegre, vivísimo, que lo olfateaba todo con la curiosidad de un detective, sin despistarse jamás, tenía madera de héroe. Pidió permiso a Cristina para hacerle una prueba. «Ya tenían a `Dopy´, un golden retriever, pero siempre andan buscando nuevos perros. No es nada fácil encontrar candidatos que superen las pruebas. Yo les dije que de acuerdo. Me costó lo mío, porque lo quiero muchísimo, pero me convenció mi madre.» Su argumento era incontestable y resultaría profético: «Imagínate, Cristina, que algún día `Turco´ salva una vida».

Cristina les puso a los bomberos tres condiciones antes de donarles a `Turco´: que no le cambiasen el nombre, que le dejasen verlo cada vez que fuera a Valladolid y que, si el perro no superaba las pruebas, se lo devolviesen. Y los avisó, además, del gran inconveniente: no ladraba. ¿Cómo se las arreglaría para alertarlos si encontraba un superviviente entre los escombros? A los quince días la llamaron por teléfono. «Tu perro ya ladra y está hecho una máquina. Cuando salimos a correr, se viene con nosotros. Y luego se va a correr con el siguiente turno. Nunca tiene bastante.» Comenzó entonces el durísimo entrenamiento de un rescatador canino en edificios y estructuras colapsadas.

Eugenio, su adiestrador del parque de bomberos de Tordesillas, enseñó a `Turco´ el oficio. Moverse en las mil trampas de un derrumbamiento, adentrarse en la oscuridad por huecos inverosímiles, pues no basta con detectar un olor y ponerse a ladrar, un buen perro de rescate intentará seguir profundizando y encontrar un camino hasta llegar lo más cerca posible de la víctima sepultada. No son perros a los que se entregue la prenda de una persona y les sigan la pista. Distinguen el olor genérico de los humanos y son capaces de diferenciar si se trata de una persona viva o muerta. Y de discriminar entre los olores de las personas enterradas y los de las que están en superficie. Es una gran responsabilidad, porque cuando los perros terminan su trabajo y la zona se declara limpia, empieza el de las máquinas de desescombro. Deben compenetrarse con su binomio humano hasta formar un equipo eficaz. Su premio: una caricia, una golosina, un palito que mordisquear.


Completado su entrenamiento, llegó la prueba de fuego. `Turco´ y `Dopy´ volaron a Haití con un equipo de siete bomberos de los parques de Valladolid, Tordesillas y Palencia, con Francisco Rivas como jefe de expedición. Y demostraron lo que valen. Fueron nueve días de trabajo tan intensos como atroces, trabajando 16 horas diarias en condiciones inimaginables, entre réplicas del terremoto y actos de pillaje o de mera supervivencia. Participaron en 18 rescates. Cuando hay 150.000 muertos sobre el terreno, hablar de 18 finales felices es como aferrarse a un clavo ardiendo. Hasta los perros se deprimen ante la enormidad de la tragedia. Pero cada vida humana cuenta. Por eso mismo, Francisco Rivas no podrá olvidar nunca a la adolescente que tuvieron que dejar en un edificio cuando apenas faltaba media hora para desenterrarla porque los escoltas de la ONU, temerosos de verse envueltos en un tiroteo cercano, les ordenaron abandonar el salvamento y salir de allí por piernas.

Pero tampoco nadie podrá olvidar el rescate del niño Redjeson Hausteen Claude, de dos años. Un milagro que dio la vuelta al mundo. El pequeño estaba entre los escombros de la vivienda familiar, abrazado a su abuelo muerto. Cuando el bombero Óscar Vega lo sacó en brazos, la familia lo rodeó y empezó a bailar alrededor, entre gritos de alegría. «Cuando lo vi por televisión, me puse a llorar y no podía parar. ¡Ése es mi `Turco´! Es lo más grande que me ha pasado en la vida», recuerda Cristina. Turco ya está de vuelta en España, mordisqueando palitos, su gran afición, jugando con `Dopy´, su compañero de fatigas. Y entrenándose diariamente para seguir salvando vidas como si tal cosa.

Carlos Manuel Sánchez

jueves

Essy un pato que piensa que es perro


Se llama Essy y no es un pato normal, mueve su cola como un perro, trata de ladrar como un perro y compite por ganarse el favor de sus dos compañeros, dos perros cruzados con un Staffordshire, en definitiva, Essy cree que es un perro.

A los nueve meses de edad, el pato ya podía verse caminando por las calles de Bournemouth, en Dorset. Sus propietarios Steph y Tony Tufft, rescataron a Essy de una granja cuando sólo tenía ocho semanas. Tufft, un constructor de barcos, ha dicho siempre que su mascota es inusual y divertida para el resto de la gente, sobre todo cuando ven que no sólo pasea con correa con sus perros, sino que además se comporta como ellos.

“Somos conocidos en todo Charminster, la gente viene de todos lados para conocerla. Les encanta. Essy no sabe que es un pato, debe creer que es un perro, ya que cuando ve otros perros va a olerlos como haría un perro, lo que despierta el desconcierto de la gente y de los propios perros que no saben cómo actuar. He tenido que comprarle su propia correa por su seguridad y porque a veces la gente me miraba como si estuviera robando o secuestrando al pato” expresó Tony de 35 años.

Su esposa Steph, de 25 años agrego: “Es como si Brad Pitt fuera caminando por la calle con correa, todo el mundo te miraría”.

Los dos perros compañeros de Essy, Rashka de dos años de edad y DD de cuatro, protegen a Essy como a uno más de la manada, caminan junto a ella a cada lado, tal es su amistad, que a pesar de que Essy tiene un lugar especial para dormir, siempre quiere dormir junto sus dos amigos caninos.

“La sacamos a pasear todos los días con los perros. Essy tiene su collar, su corre, e incluso un chaleco reflectante. Incluso los perros caminan al paso de Essy” expresó la Sra Steph.

Essy tiene su propia cartilla y está registrada como un animal más de compañía, y dentro de muy poco volverá a Tenerife, donde la Steph ha vivido durante más de un año.

Una de las pocas buenas noticias que podemos leer sobre animalitos.


La buena voluntad de dos jóvenes amantes de los animales, la precisa atención del veterinario y algo de suerte le han salvado la vida a Dick, un pequeño perro de raza yorkshire que hace un par de semanas dio un buen susto a sus dueños.

Dick, que tiene 14 años y medio, padece demencia senil y cataratas. El pasado 24 de noviembre, el perro salió al balcón a tomar el fresco, una de sus grandes aficiones. Mientras tanto, su propietaria bregaba en la cocina, ajena a todo. Fue entonces cuando el can se precipitó al vacío, desde una altura de tres pisos.

«Dos chicas de unos 14 años lo encontraron, lo recogieron y se lo llevaron al veterinario, que determinó que el perro estaba bastante aturdido, pero no presentaba ninguna rotura ni coágulos. Sólo le puso un par de inyecciones», recuerda Cristian, agradecido a los salvadores de su mascota.

Con la vida del animal fuera de riesgo, las chicas empezaron a investigar quién era su propietario. Peregrinaron portal por portal, hasta que dieron con los dueños. «Gracias a la gente que quiere a los animales, como las jóvenes que encontraron a Dick, y a la eficacia del veterinario, se ha salvado».

Una perrita adopta dos cachorros de oso panda rojo


Dos cachorros de oso panda rojo, nacidos en el Zoo de Taiyuan (China) y que fueron rechazados por su madre, están siendo amamantados por una perra que también vive en el zoológico.

Como siempre, los perros sobrepasando nuestra capacidad de asombro.

Las mascotas en lugares públicos

Más de la mitad de los españoles aprueban que perros y gatos entren en lugares públicos

El 53% de los españoles aprueba que mascotas como perros y gatos entren en hoteles, playas, restaurantes y otros lugares públicos, según una encuesta difundida por la asociación de protección de los animales El Refugio, con motivo de la celebración en Madrid del Festival Canino y Felino "Felican 2007".

La disposición a aceptar que los animales domésticos se muevan libremente en lugares públicos es mayor entre las personas más jóvenes y entre quienes tienen un mayor status social, así como, de manera especial, entre quienes son propietarios de mascotas.

Por comunidades, Baleares es la región donde hay un clima más favorable a que los perros y gatos entren en lugares públicos, ya que un 79 por ciento lo aceptaría.

Por el contrario, la Comunidad Valenciana es la región donde los ciudadanos se muestran más reticentes, con un 67 por ciento de rechazo. El Refugio hace votos para que "los perros y gatos, comportándose correctamente, puedan entrar en sitios públicos, como ocurre en muchos países de Europa".-

Britney Spears

TENDENCIAS: Pelucas para gatos

Las extravagantes pelucas de la cantante han se han convertido en moda para mininos.

Las gatitas más coquetas podrá lucir una cabellera igual a la de Britney Spears.

Con sólo solicitarlo a través de la Web, se puede obtener la receta para copiar el estilo de la polémica estrella.

Las pelucas de colores son furor en el mundo entero gracias a la ex princesa del pop. Ahora hasta las mascotas desean usarlas.
Los modelos más buscados son el rosa, el azul y el platinado. Por sólo 30 euros se pueden comprar online.

La página de Julie Jackson - kittywigs.com
http://kittywigs.com/wigindex.html - ofrece distintos modelos de pelucas para que las gatitas puedan cambiar de look y estar siempre a la moda, informó el diario Daily Mail.

lunes